
DECLARACIÓN
DE
PRINCIPIOS
Nosotras y nosotros
-integrantes y fundadore(a)s de Encuentro Ecuménico “Juan Vives” (ECUVIVES)
en la ciudad de Caracas, Venezuela, estamos comprometido(a)s con la
integración de las naciones latinoamericanas y caribeñas como parte del
proyecto liberador que promueven nuestros pueblos, que se basa en la lucha
por la paz nacida de la justicia. Como impulsore(a)s de un profundo
ecumenismo, reconocemos y valoramos con respeto las diferentes religiones,
espiritualidades y culturas; y, como la esencia más profunda de nuestra
unidad y razón de ser, defendemos el amor y la solidaridad con los más
vulnerables, entre otro(a)s: Lo(a)s niño(a)s, lo(a)s enfermo(a)s, lo(a)s
anciano(a)s, las mujeres, los pueblos indígenas y lo(a)s discriminado(a)s
racialmente, lo(a)s emigrantes y refugiado(a)s, lo(a)s eternamente
desheredado(a)s que sufren hambre.
A continuación exponemos nuestros principios, valores, metas y sueños que
nos identifican, para sumarnos a la construcción de una gran red con otras
muchas personas, organizaciones y movimientos, que nos permita divulgar
información, compartir reflexiones, así como sumar fuerzas y participar en
actividades que permitan globalizar la solidaridad y construir un mundo de
esperanza e inclusión de todo el género humano:
• Como hijos e hijas de Dios, independientemente del nombre con el cual se
le invoque, y en unión a tanto(a)s cuyo credo está en el amor y luchan por
un mundo de paz en el que prevalezca la justicia, entendemos nuestra opción
por los pobres como una auténtica solidaridad y desprendimiento que
favorezcan el ejercicio del poder por las mayorías populares. No
descansaremos en la tarea de señalar las causas que dan origen a tanta
iniquidad y exclusión, así como, en enfrentar los poderes perversos que
generan tanta desigualdad.
• Animado(a)s por nuestras diversas religiones y creencias, e inspirado(a)s
por la fe liberadora encarnada en lo más profundo del alma de lo(a)s más
humildes, nos mantendremos alertas para desenmascarar y cuestionar a las
jerarquías religiosas que, poniéndose al lado de los poderosos, manipulan e
intentan anular la espiritualidad de nuestros pueblos.
• En la búsqueda de una sociedad basada en la solidaridad e igualdad
fraterna, y para construir un sistema económico que privilegie al ser
humano, categóricamente rechazamos las perversas normas de convivencia entre
los pueblos y sus gentes, que, a sangre y fuego, impone el capitalismo, como
son: El principio del máximo beneficio, la acumulación infinita de dinero,
las leyes implacables del libre mercado y la apropiación del trabajo ajeno,
leyes inhumanas con las que siempre sale ganando el más fuerte, y que
conducen irremediablemente al saqueo de los recursos naturales, sin respeto
por la naturaleza y el equilibrio ecológico.
• Defendemos el derecho de los pueblos a ejercer su soberanía, y estamos
decididamente en contra del terrorismo, porque es la expresión más perversa
de la falta de amor. Al mismo tiempo, denunciamos el “terrorismo de estado”,
como la forma más abominable de ejercerlo, porque pretende legalizar todo
tipo de violación a los derechos humanos y sociales.
• La búsqueda de la verdad será siempre la brújula de nuestras acciones, y
denunciaremos a los medios de comunicación que pretendan desvirtuarla por
medio de campañas mediáticas, cuando actúan de punta de lanza en favor de
intereses hegemónicos o políticas imperialistas, y al servicio de empresas
multinacionales.